SEPMA reclama que el Plan Estival 2026 se traduzca en protección real frente al calor extremo

El refuerzo de la vigilancia sobre las actividades laborales más expuestas a las altas temperaturas debe aplicarse con rigor también en las Administraciones Públicas y en los servicios esenciales al aire libre

El Gobierno ha aprobado el Plan Estival 2026, una medida con la que se refuerza la vigilancia de las actividades laborales más sensibles a las altas temperaturas. Desde SEPMA valoramos que se intensifique la atención sobre los riesgos derivados del calor extremo, pero advertimos de que la prevención no puede quedarse en una declaración institucional: debe convertirse en protección real, efectiva y diaria para el conjunto de la plantilla, especialmente en aquellos servicios públicos que se desarrollan al aire libre o en condiciones especialmente expuestas.

Para SEPMA, esta cuestión afecta de forma directa a numerosos colectivos del empleo público que durante los meses de verano desarrollan funciones esenciales en condiciones de especial penosidad: limpieza viaria, jardinería, mantenimiento, conservación, obras, servicios operativos, carreteras, cementerios, brigadas y otros puestos que soportan jornadas a altas temperaturas y bajo exposición solar prolongada.

La prevención frente al calor no es una recomendación: es una obligación

La normativa vigente deja claro que, cuando se desarrollen trabajos al aire libre o en lugares que no puedan quedar cerrados, deben adoptarse medidas adecuadas para proteger a las personas trabajadoras frente a cualquier riesgo relacionado con fenómenos meteorológicos adversos, incluidas las temperaturas extremas.

Además, cuando exista aviso naranja o rojo por parte de la AEMET o del órgano autonómico correspondiente, y las medidas preventivas no garanticen suficientemente la protección de la salud, será obligatoria la adaptación de las condiciones de trabajo, incluida la reducción o modificación de la jornada prevista. Esta obligación forma parte del marco de prevención de riesgos laborales y no puede quedar al arbitrio de cada administración o servicio.

SEPMA exige medidas concretas y cumplimiento efectivo

Desde SEPMA defendemos que el refuerzo de la vigilancia debe ir acompañado de decisiones concretas en todos los centros y servicios públicos. No basta con recordar la norma: hay que cumplirla.

Esto implica, entre otras medidas, actualizar las evaluaciones de riesgos, reorganizar tareas y horarios, evitar la exposición en las horas de mayor riesgo, garantizar pausas, zonas de sombra, acceso permanente a agua, medios de protección adecuados y protocolos específicos para las personas especialmente sensibles.

Las Administraciones Públicas deben actuar con ejemplaridad. No pueden exigir cumplimiento al sector privado y, al mismo tiempo, mantener situaciones deficientes en sus propios servicios. La salud laboral del personal empleado público debe ser una prioridad real, especialmente en contextos de calor extremo cada vez más frecuentes.

Los servicios públicos no pueden prestarse a costa de la salud de la plantilla

El aumento de las temperaturas y la repetición de episodios meteorológicos extremos obligan a reforzar la cultura preventiva en todos los ámbitos laborales. En el empleo público, esta exigencia es aún más relevante, porque afecta directamente a la calidad de los servicios que recibe la ciudadanía y a las condiciones de trabajo de quienes los sostienen cada día.

Desde SEPMA insistimos en que proteger a la plantilla frente al calor extremo no es solo una cuestión legal, sino también una cuestión de responsabilidad, dignidad laboral y defensa de unos servicios públicos seguros y de calidad.

La prevención no puede llegar tarde. La salud laboral no se negocia.


Fuentes oficiales y normativa

Fuente oficial de la noticia

  • Ministerio de Trabajo y Economía Social – Plan Estival 2026

Fuentes normativas oficiales

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