El año empieza con una certeza y una incógnita. La certeza: desde ayer, 1 de enero de 2026 las pensiones se revalorizan. La incógnita: el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) todavía no tiene cuantía nueva aprobada y, por ahora, continúa vigente el de 2025 gracias a una prórroga expresa.
En la provincia de Málaga, este arranque no es un asunto abstracto. Afecta a familias, a plantillas municipales y a la gestión de servicios que se prestan a través de empresas adjudicatarias en el marco de la contratación pública.
Pensiones: subida general del 2,7% y tope máximo fijado para 2026
El Real Decreto-ley 16/2025, de 23 de diciembre, establece que las pensiones contributivas del sistema de la Seguridad Social y las del Régimen de Clases Pasivas se revalorizarán con carácter general un 2,7% en 2026 respecto al importe que tuvieran a 31 de diciembre de 2025.
El mismo texto fija, mientras no se aprueben los Presupuestos Generales del Estado de 2026, el límite máximo para las nuevas pensiones causadas en 2026: 3.359,60 euros mensuales o 47.034,40 euros anuales.
Además, el Ministerio competente ha informado de que las pensiones mínimas aumentan entre un 7% y un 11,4%, y que las no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital lo hacen un 11,4%.
SMI: prórroga formal del de 2025 “hasta que se apruebe” el de 2026
La otra gran referencia de comienzo de año, el SMI, arranca 2026 sin real decreto nuevo. El propio RDL 16/2025 incluye una previsión específica: hasta que se apruebe el SMI de 2026, “se prorroga la vigencia” del Real Decreto 87/2025, que fijó el SMI de 2025.
Eso significa que, por ahora, sigue siendo aplicable el SMI de 2025: 1.184 euros al mes en 14 pagas (y el resto de cuantías asociadas según modalidad).
Y aquí entra un matiz que suele generar titulares y debate: el impacto fiscal. Parte de la discusión pública sobre el SMI 2026 gira en torno a si la subida debería venir acompañada de medidas para que no se reduzca el aumento “neto” por efecto de retenciones/IRPF.
¿Por qué importa esto en la Administración Local de Málaga?
Aunque el personal funcionario no se rija por el SMI, su actualización influye en el ecosistema laboral local por varias vías:
- Servicios municipales prestados por empresas adjudicatarias en el marco de la contratación pública (limpieza, mantenimiento, ayuda a domicilio, instalaciones, etc.). Cuando el SMI sube, el coste laboral de esos contratos puede tensionarse si no existe previsión y control, con el riesgo de que se intente ajustar por la vía equivocada: menos horas, menos refuerzo o más rotación.
- Personal laboral en determinados ámbitos y entes, donde el SMI funciona como “suelo” y obliga a revisar situaciones de tablas salariales muy ajustadas.
- Presupuestos y planificación 2026: empezar el año con un SMI pendiente de actualización exige rigor. Lo que no se prevea con transparencia suele acabar pagándose con sobrecarga de trabajo o degradación del servicio.
Recomendación práctica para pensionistas: revisa el primer ingreso de 2026
Para evitar errores o demoras en la aplicación, es recomendable que las personas pensionistas comprueben el primer abono/ingreso del año (enero de 2026) y lo comparen con el último cobro de 2025. La subida general prevista es del 2,7%, aunque puede haber variaciones en casos de pensiones mínimas, complementos u otras circunstancias específicas.
Si la revalorización no apareciera reflejada o existieran dudas sobre el cálculo, conviene solicitar aclaración por los canales habituales (Seguridad Social/Clases Pasivas) y, si se necesita, pedir asesoramiento.
La posición sindical: planificación, control y negociación real
Desde SEPMA lo planteamos con una idea simple: las cifras importan, pero más importa cómo se aplican.
- Planificación presupuestaria para que los impactos (personal y contratación pública) estén previstos, no improvisados.
- Control del cumplimiento laboral en servicios públicos prestados por empresas adjudicatarias: que cualquier mejora salarial se traduzca en empleo y condiciones dignas, no en recortes encubiertos.
- Negociación real en la Administración Local: organización del trabajo, condiciones y medidas que afecten a la plantilla deben tratarse en mesa con documentación, calendario y transparencia.
En un inicio de año marcado por el coste de la vida, la revalorización de pensiones ya es una realidad desde el 1 de enero; el SMI, de momento, continúa prorrogado. El reto, en Málaga, es que estas decisiones no se conviertan en un nuevo motivo de precarización o de deterioro del servicio público, sino en una oportunidad para ordenar, planificar y proteger derechos.

